El fenómeno meteorológico El Niño puede impulsar el precio del café
- Redacción - El Cambio

- hace 9 horas
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El fenómeno meteorológico de El Niño se está convirtiendo cada vez más en un importante factor impulsor del mercado del café. Brasil, el mayor productor de café del mundo, se enfrenta este año a importantes desafíos que podrían afectar de forma significativa a la oferta mundial.
Los primeros efectos ya se están dejando sentir en el sudeste de Brasil. Las lluvias inusualmente intensas están retrasando la cosecha y provocando que las cerezas del café caigan prematuramente de las plantas.
Al mismo tiempo, largos periodos de sequía se alternan con breves pero intensas lluvias, dificultando aún más la planificación de la recolección. Las altas temperaturas también representan un riesgo: a partir de los 35 °C, el metabolismo de las plantas de café se ralentiza considerablemente, lo que puede afectar al desarrollo de los granos y, en consecuencia, al rendimiento de la cosecha.
La excepción es la región de Rondônia, en el norte del país. Gracias a modernos sistemas de riego, los productores esperan allí una cosecha récord. Sin embargo, estas perspectivas positivas difícilmente podrán compensar por completo las pérdidas previstas en las principales zonas productoras de café.
La Asociación Brasileña de la Industria del Café (ABIC) advierte de que la producción de este año podría ser entre 15 por ciento y 20 por ciento inferior como consecuencia de El Niño.
Aunque la agencia estatal de cosechas Conab mantiene por el momento una previsión de producción de 66.7 millones de sacos de 60 kilogramos, si las condiciones meteorológicas continúan deteriorándose, estas estimaciones podrían revisarse a la baja.
Como aspecto positivo, el sector está hoy mejor preparado para hacer frente a fenómenos meteorológicos extremos que en episodios anteriores de El Niño.
En los últimos años, muchos productores han invertido en sistemas de riego artificial y en variedades de café más resistentes. Estas medidas pueden mitigar parte del impacto, aunque difícilmente evitarán una reducción significativa de la producción.
Posibles consecuencias para el mercado
Si se confirman las previsiones de una cosecha más reducida, la ya ajustada situación de la oferta podría agravarse aún más. Dado que Brasil representa una parte muy importante de la producción mundial de café, los mercados de futuros suelen reaccionar incluso ante las primeras señales de una caída en los rendimientos.
Por ello, para los traders, la evolución de las condiciones meteorológicas en Brasil seguirá siendo uno de los principales factores a vigilar. La persistencia de las altas temperaturas, unas precipitaciones irregulares o nuevas revisiones a la baja de las previsiones de cosecha podrían seguir apoyando el precio del café a corto plazo y generar un aumento de la volatilidad.

















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