Las empresas defensivas enfrentan un mercado incierto con dividendos y estabilidad

hace 2 días
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Durante los últimos meses, el mercado estadounidense se ha movido en un entorno marcado por un crecimiento económico moderado, una inflación que todavía se mantiene por encima del objetivo de la Reserva Federal y una incertidumbre fruto tanto de los datos macroeconómicos como del panorama geopolítico.
Este contexto, sumado al debate sobre la posible burbuja tecnológica, ha hecho que muchos inversores se pregunten cuáles son los sectores más interesantes en los que invertir en la actualidad.
Por ese motivo, ante este escenario incierto, las empresas defensivas pueden aportar equilibrio. Son negocios cuya demanda suele verse menos afectada ante una contracción económica, ya que si llega una desaceleración, podremos posponer la compra de un coche, unas vacaciones o un crucero, pero difícilmente dejaremos de comprar medicamentos, detergente, pasta de dientes o productos básicos.
Además, muchas de estas compañías cuentan con otra característica especialmente interesante: los dividendos. En un mercado donde las subidas no están garantizadas, recibir dividendos no elimina las posibles pérdidas, pero sí añade una fuente adicional de rentabilidad.
"El dividendo aporta una fuente de ingresos al accionista y forma parte de la rentabilidad total de la inversión”. Ese capital puede reinvertirse o mantenerse disponible para aprovechar oportunidades si se produce una corrección.
Es cierto que el dividendo no elimina las posibles pérdidas, pero sí añade una fuente adicional de rentabilidad. Coca-Cola es uno de los ejemplos clásicos de empresa defensiva.
Vende productos de consumo frecuente y posee una de las marcas más reconocidas del mundo. Incluso cuando una familia intenta reducir gastos, muchos consumidores continúan prefiriendo una Coca-Cola frente a una alternativa más barata. Esa fidelidad proporciona estabilidad y capacidad para mantener precios si vienen vacas flacas.
“La fortaleza de su marca y su amplia distribución le proporcionan una demanda relativamente estable y capacidad para trasladar parte de los incrementos de costes a los precios”.
Otro ejemplo interesante sería Procter & Gamble, que sigue una lógica similar. A través de marcas como Gillette, Oral-B, Ariel o Head & Shoulders vende productos de higiene y cuidado personal que seguimos necesitando independientemente del momento económico.
Su estabilidad también se refleja en el dividendo: la compañía acumula 70 años consecutivos aumentándolo.
Si nos fijamos en el gráfico mensual de PG, podemos ver cómo el precio desde 2019 mantiene una estructura de largo plazo favorable mientras cotiza por encima de la media móvil exponencial de 50 periodos.
Esta referencia puede actuar como indicador de tendencia y permite identificar posibles zonas de soporte dinámico. Asimismo, en los últimos meses se ha ido formando una zona de soporte en torno a los 135 dólares y 140 dólares que, de prolongarse en el tiempo, podría convertirse en una zona de interés para los inversores si el precio confirma el soporte y aparece una señal de rebote.
Este ámbito tiene como aspecto positivo que la necesidad de tratar enfermedades no se ve tan influenciada por el crecimiento económico como podría ser la industria automovilística.
Además, ha vuelto a incrementar su dividendo por 64.º año consecutivo. Por último, cabe mencionar a Apple como un caso diferente.
No es una empresa defensiva tradicional, pero sí comparte algunas características que pueden resultar atractivas en un entorno incierto: una marca extremadamente fuerte, una elevada fidelidad de sus clientes, un ecosistema integrado y una importante generación de caja.
Su ecosistema conecta iPhone, Mac, Apple Watch y servicios, favoreciendo que el consumidor permanezca dentro de la marca y acepte pagar precios superiores. No hay más que ver las colas que se forman fuera de sus tiendas cuando lanzan un nuevo producto.
Además, este año ha incrementado su dividendo. A modo de resumen, las empresas defensivas no eliminan el riesgo, pero pueden ayudar a construir una cartera más resistente porque suelen englobar negocios de calidad, con una demanda que tiende a verse menos afectada en escenarios de recesión, cuyas marcas son fuertes y reconocibles a nivel internacional y, en muchos casos, cuentan con políticas de dividendos sostenibles que pueden aportar una fuente adicional de ingresos mientras esperamos nuevas oportunidades.
Escribe Andrea Cabrera, trader de opciones financieras, para ActivTrades
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