¿Ha llegado por fin el momento del Wall Street?
- Redacción - El Cambio

- 20 jul
- 5 min de lectura

Los principales índices bursátiles estadounidenses cerraron en negativo, debido a una nueva ola de ventas en el sector de los semiconductores y al recrudecimiento de las tensiones geopolíticas.
El S&P 500 cayó 1 por ciento, el Nasdaq perdió 1.5 por ciento y el Dow Jones retrocedió 407 puntos.
Las acciones del sector de los semiconductores registraron fuertes descensos ante el temor de que las grandes compañías relacionadas con la inteligencia artificial reduzcan sus inversiones en infraestructuras para IA, lo que podría poner fin a parte del fuerte rally experimentado este año.
Nvidia cayó 2.2 por ciento, Broadcom bajó 1 por ciento, AMD descendió 1 por ciento e Intel disminuyó 2 por ciento.
Al mismo tiempo, los riesgos inflacionistas volvieron a intensificarse, debido a la prolongación del conflicto en Oriente Medio y al aumento de los precios de los combustibles.
La incertidumbre económica aumentó aún más después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que China había interferido en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020, reavivando las dudas sobre la continuidad de la tregua comercial alcanzada tras el intercambio de aranceles del año pasado.
En el ámbito empresarial, Netflix se desplomó 7.3 por ciento después de prever otro trimestre de desaceleración en sus ventas.
Petróleo al alza
El viernes, el precio del WTI superó los 82 dólares por barril, alcanzando su nivel más alto del último mes, después de que Kuwait declarara que Irán habría atacado una instalación de producción energética y una planta desalinizadora.
Al mismo tiempo, diversas fuentes informaron de que Irán habría lanzado ataques contra objetivos estadounidenses en Baréin, Jordania, Kuwait, Omán, Catar y Siria, en respuesta a la última oleada de operaciones militares llevadas a cabo por Washington.
El Mando Central de Estados Unidos afirmó haber completado la sexta noche consecutiva de ataques contra Irán, alcanzando decenas de objetivos militares.
Además, según algunas informaciones, Teherán habría ordenado a las fuerzas hutíes prepararse para interrumpir el tráfico marítimo en el mar Rojo en caso de que Estados Unidos atacara las infraestructuras energéticas iraníes.
Mientras tanto, el tráfico comercial a través del estrecho de Ormuz continuó fuertemente limitado.
Los precios del petróleo aumentaron más de 14 por ciento durante la semana debido a la intensificación de las hostilidades, alimentando el temor a una expansión del conflicto en toda la región.
A comienzos de la semana, Estados Unidos también restableció el bloqueo naval de los puertos iraníes situados en las proximidades del estrecho de Ormuz.
Datos macroeconómicos de Estados Unidos
Según las estimaciones preliminares, el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan aumentó hasta los 54.4 puntos en julio de 2026, superando las previsiones del mercado, que apuntaban a 51.0, y registrando el segundo incremento mensual consecutivo tras el mínimo histórico alcanzado en mayo.
La confianza alcanzó su nivel más alto desde febrero, impulsada principalmente por la caída del precio de la gasolina.
Los cinco componentes del índice mostraron una mejora, destacando especialmente el aumento de aproximadamente 20 por ciento en las condiciones de compra de bienes duraderos y en las expectativas sobre la situación económica para los próximos doce meses.
A pesar de esta recuperación, la confianza del consumidor sigue siendo 12 por ciento inferior a la registrada hace un año, ya que los elevados precios continúan presionando los presupuestos de los hogares.
La mayoría de las respuestas de la encuesta se recogieron antes de la reanudación de los ataques estadounidenses contra Irán, el pasado 7 de julio, y antes del posterior aumento de los precios de los combustibles.
Entre los demás datos publicados destaca la producción industrial, que aumentó 0.1 por ciento mensual en junio de 2026.
El dato coincide con el registrado en mayo, aunque quedó ligeramente por debajo de las previsiones del mercado, que esperaban un incremento del 0.2 por ciento.
La producción manufacturera permaneció sin cambios. La caída del 0.1 por ciento en la producción de bienes duraderos, provocada principalmente por el descenso en los sectores de la madera, los productos minerales no metálicos, la maquinaria y los equipos eléctricos, compensó el aumento del 0.2 por ciento en los bienes no duraderos, favorecido por el fuerte incremento del 2.1 por ciento en la producción de petróleo y carbón.
Asimismo, los precios de las importaciones en Estados Unidos aumentaron 0.3 por ciento respecto al mes anterior, desacelerándose frente al 1.7 por ciento revisado de mayo, aunque sorprendieron positivamente al mercado, que esperaba una caída del 0.7 por ciento.
Los precios de las importaciones de combustibles y lubricantes descendieron 0.4 por ciento. En cambio, las importaciones no energéticas aumentaron 0.4 por ciento, tras el incremento del 0.7 por ciento del mes anterior, acumulando así su séptimo avance consecutivo.
Cabe destacar que el aumento de los costes de las importaciones no incluye todavía el impacto de los nuevos aranceles introducidos recientemente por la administración estadounidense.
En términos interanuales, los precios de las importaciones aumentaron 7.1 por ciento, alcanzando su nivel más elevado de los últimos cuatro años.
Divisas
En el mercado de divisas continúa predominando un escenario de movimiento lateral entre los principales cruces.
El EUR/USD oscila entre 1.1370 y 1.1480, ante la ausencia de novedades relevantes tanto en el plano macroeconómico como en el monetario.
Según algunos análisis, la ligera desaceleración del crecimiento y de las presiones inflacionistas debería disuadir a la Reserva Federal de llevar a cabo nuevas subidas de tipos durante el otoño.
El GBP/USD (Cable) también permanece prácticamente estable, después de que el EUR/GBP volviera a situarse por encima del nivel de 0.8500.
La mayor atención del mercado sigue centrada, sin embargo, en el USD/JPY, que continúa cotizando por encima de la zona de 162, mientras el Banco de Japón permanece vigilante, aunque por el momento no existen confirmaciones oficiales de una posible intervención.
El mercado continúa siendo especialmente sensible a las declaraciones de las autoridades japonesas y a los llamados checking prices, es decir, intervenciones verbales o simples solicitudes de cotización a los operadores sin realizar operaciones efectivas en el mercado.
Este tipo de actuaciones suele provocar caídas del USD/JPY de entre 50 y 100 pips, seguidas posteriormente de rápidas recuperaciones.
¿Cuánto tiempo podrá mantenerse esta dinámica? Habrá que verlo. En cualquier caso, sigue siendo una acción del precio especialmente interesante de observar.
Por el momento, no se aprecian novedades relevantes en el resto de los mercados de divisas.
Semana entrante
La atención de los inversores estará centrada en la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán tras la reciente escalada militar y en las consecuencias que esta pueda tener sobre los mercados energéticos y las expectativas de tipos de interés.
Paralelamente, el sector de la inteligencia artificial volverá a ocupar un lugar destacado con la publicación de los resultados trimestrales de algunas de las principales compañías tecnológicas, de semiconductores y de infraestructuras energéticas, entre ellas Alphabet, Intel, Tesla y GE Vernova.
Desde el punto de vista macroeconómico, la semana se presenta relativamente ligera. Entre las principales referencias figuran los índices PMI de S&P Global, el índice de indicadores adelantados y las encuestas regionales de la Reserva Federal.
En Europa, el Banco Central Europeo anunciará su decisión sobre los tipos de interés y se publicarán diversos indicadores de confianza económica.
En el Reino Unido se conocerán los datos de inflación, desempleo y ventas minoristas.
En Japón se publicarán la balanza comercial y el índice de precios al consumo (IPC), datos especialmente relevantes para evaluar las perspectivas del yen.
En el ámbito político, diversas fuentes señalan al líder laborista Andy Burnham como posible futuro primer ministro del Reino Unido.

















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