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¿La plata tendrá un gran movimiento en los metales?

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Redacción - El Cambio
27 oct
2 min de lectura

Imagen: IA
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La plata vuelve a situarse cerca de los 63 dólares por onza después de que el rebote de agosto alcanzará los 71.19 dólares. 


Había recuperado la zona de 65–66 dólares, pero terminó perdiéndola de nuevo. Ese recorrido merece tanta atención como el desplome desde los máximos de enero, por encima de 120 dólares.




El mercado ha demostrado que puede reaccionar con fuerza, aunque todavía le cuesta conservar las ganancias. 


Para plantear un movimiento alcista duradero, la siguiente recuperación tendrá que dejar algo más que unos días de entusiasmo. 


“De hecho, el propio Silver Institute espera que la fabricación industrial caiga alrededor de 3 por ciento en 2026, lastrada en parte por la menor demanda fotovoltaica".


El trasfondo conserva interés. El Silver Institute prevé para 2026 un déficit cercano a 46.3 millones de onzas, que obligaría a recurrir a existencias para cubrir la diferencia entre oferta y demanda. 


La plata tiene una particularidad que complica cualquier lectura demasiado cómoda: sirve como activo de inversión y como materia prima industrial. 


Los fabricantes ajustan su consumo cuando suben los costes, como muestra la reducción de plata utilizada en las células solares. 



De hecho, el propio Silver Institute espera que la fabricación industrial caiga alrededor de 3 por ciento en 2026, lastrada en parte por la menor demanda fotovoltaica. 


La escasez relativa puede sostener una tesis de inversión, pero su efecto sobre el precio depende también de cuánto metal quieran mantener los inversores. 


Ahí pondría el foco para los próximos meses. 


Una caída de los tipos reales reduciría el atractivo relativo de los bonos y facilitaría el regreso de capital a los metales, especialmente si viene acompañada de un dólar más débil. 

La inflación, por sí sola, ofrece una explicación insuficiente: si provoca una respuesta monetaria restrictiva, puede terminar perjudicando a la plata. 


También vigilaría su fuerza frente al oro. Una caída de la ratio oro/plata con ambos metales subiendo indicaría mayor dinamismo de la plata. 


Si además aparecen entradas sostenidas en vehículos respaldados por metal físico, la recuperación tendría argumentos adicionales para prolongarse. 


En la plata al contado, la pérdida de entre 62.30 dólares a 62.60 dólares delimita la zona de vigilancia inmediata. 


Para una compra táctica exigiría primero un cierre diario por encima de 65.40 dólares, con un retroceso posterior que confirmase ese nivel como soporte. 


Los primeros objetivos serían de entre 67.20 y 68.30 dólares; superar este último permitiría aspirar a los 70 dólares–71.20 dólares, donde se frenó el avance de agosto. 


Si antes de activarse la entrada se pierden los 62.30 en cierre diario, cancelaría el planteamiento. 


Veo potencial alcista, aunque una mejora de corto plazo todavía exigiría continuidad y mínimos crecientes para convertirse en una tendencia que merezca acompañarse. 


Ioannis Kantartzis, estratega de opciones, mentor financiero y escritor, colabora para ActivTrades


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