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El peso resistente a la guerra de aranceles de Donald Trump

Foto del escritor: Redacción - El Cambio
Redacción - El Cambio
hace 2 días
3 min de lectura


El peso resiste los embates y la guerra de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, quien no está nada contento en materia comercial con su mayor socio comercial del mundo. Un día Donald Trump elogia a los gobiernos de México, otro les pone aranceles o los acusa de ser el puente de China para que crucen sus productos rumbo al mercado de Estados Unidos.


Incluso los señala de apoyar al crimen organizado. La moneda mexicana se ha apreciado más de 18 por ciento después de que Donald Trump lanzó su primera amenaza arancelaria a finales de 2025 hasta estos días.



Por esos primeros días en que Donald Trump volvió al poder, todos temían lo peor, así como hubo una caída de la divisa que no ha vuelto a repetirse. Al 24 de agosto de 2026, el tipo de cambio en México cotizaba en 16.95 pesos por dólar, cuando a finales de enero de 2025 valía 20.63 pesos por dólar, según ActivTrader, una plataforma de ActivTrades.


En Canadá, el loonie —como se le conoce coloquialmente en las operaciones de casas de cambio— cotizaba a 1.38 dólares canadienses por dólar al 24 de agosto de 2026, comparado con los 1.45 dólares canadienses por dólar de finales de enero del año pasado. Se ha apreciado sólo 4.8 por ciento.


El dólar canadiense está más expuesto a los dichos de Donald Trump, quien en algún momento señala que Canadá sería su estado número 51 y que cada que puede le lanza una serie de aranceles. Y su más reciente amenaza es gravar con un arancel de 50 por ciento a los automóviles y autopartes hechos en Canadá. Aun con esa política expansionista de Donald Trump, el dólar canadiense ha mostrado fortaleza hasta un día antes de que Mark Carney ordenara a sus economistas levantarse de las mesas de revisión del T-MEC.


“Durante 2026, el peso mexicano ha mostrado una importante recuperación frente al dólar estadounidense y se ha convertido nuevamente en una de las monedas con mejor desempeño entre los mercados emergentes”, declara Jaime Álvarez, vicepresidente de inversiones de Skandia.


Entre las principales causas de esta fortaleza se encuentra que, durante los últimos meses, los mercados internacionales han modificado sus expectativas sobre la economía de Estados Unidos y la trayectoria de las tasas de interés de la Reserva Federal, comenta el economista.


Una economía estadounidense menos dinámica o con menores presiones inflacionarias reduce la necesidad de mantener una política monetaria excesivamente restrictiva y puede disminuir el atractivo relativo del dólar, agrega.


Cuando el dólar cuesta menos pesos, las empresas mexicanas necesitan desembolsar menos dinero para adquirir productos, materias primas, maquinaria, tecnología y componentes provenientes del extranjero. Esto puede reducir los costos de producción de determinadas industrias y, en algunos casos, contribuir a contener los precios que pagan los consumidores. También beneficia a las personas que realizan viajes internacionales, compran productos extranjeros o tienen gastos denominados en dólares.


INFLACIÓN: Un peso fuerte reduce el llamado efecto de inflación importada, debido a que los productos adquiridos en dólares resultan relativamente más baratos en moneda nacional. Banxico ha señalado precisamente que la apreciación del peso ha ayudado a contener las presiones sobre los precios. La fortaleza cambiaria no resuelve por sí sola el problema inflacionario, pues los servicios continúan mostrando aumentos superiores al objetivo de 3 por ciento del banco central.


INVERSIONES: El panorama es igualmente relevante, aunque debe analizarse con cuidado. Una moneda estable y fuerte puede mejorar la percepción de los inversionistas internacionales y reducir el riesgo cambiario de mantener activos denominados en pesos.


El diferencial de tasas de interés puede incentivar la entrada o permanencia de capitales financieros. Sin embargo, no sería correcto afirmar que todo el aumento de la inversión extranjera en México es consecuencia directa de la fortaleza del peso.



Las empresas mexicanas que exportan reciben dólares por sus ventas internacionales y posteriormente los convierten a pesos. Si el dólar baja de 19 pesos a 17 pesos, cada dólar de ingresos genera menos pesos para la empresa.


Por esta razón, una moneda demasiado fuerte puede beneficiar a importadores y consumidores, pero representa un reto para ciertos sectores exportadores. También las remesas enfrentan un efecto similar.


Cuando una familia en México recibe dólares enviados desde Estados Unidos y los convierte a pesos, un tipo de cambio más bajo significa que obtiene menos pesos por cada dólar recibido. Por lo tanto, disminuye el valor en pesos de los ingresos provenientes del extranjero.


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