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El gigante estadounidense Equinix sostiene la revolución de la inteligencia artificial

  • Foto del escritor: Xanath Montalvo
    Xanath Montalvo
  • hace 6 días
  • 4 min de lectura

Durante los últimos años, la atención de los inversores se ha centrado en los fabricantes de chips como NVIDIA, AMD o Broadcom. Sin embargo, la siguiente fase del crecimiento de la inteligencia artificial podría depender de un actor mucho menos visible: los centros de datos.


Goldman Sachs acaba de reforzar esa tesis elevando sus previsiones para el sector. El banco estima que la capacidad mundial de los centros de datos crecerá desde 168 gigavatios (GW) en la actualidad hasta 217 GW en 2030, impulsada principalmente por la demanda de inteligencia artificial. Además, prevé que Estados Unidos concentrará alrededor del 70 por ciento de esa capacidad, consolidándose como el principal mercado mundial para esta infraestructura crítica.



Equinix, el mayor operador de centros de datos de Estados Unidos


Si existe una empresa que representa esta transformación es Equinix. La compañía opera más de 270 centros de datos International Business Exchange (IBX) repartidos por todo el mundo, con una fuerte presencia en Estados Unidos, lo que la convierte en el mayor operador mundial de centros de datos de interconexión.


Su infraestructura conecta a miles de empresas, proveedores cloud, operadores de telecomunicaciones y entidades financieras, convirtiéndose en una pieza esencial de la economía digital.


Su modelo de negocio consiste en alquilar espacio, capacidad eléctrica y conectividad dentro de sus centros de datos, permitiendo a sus clientes intercambiar grandes volúmenes de información con la menor latencia posible.


Entre sus clientes se encuentran algunos de los mayores proveedores tecnológicos del mundo, incluidos Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure, Google Cloud, Oracle y Meta, además de bancos, operadores de telecomunicaciones y grandes empresas internacionales.


El cuello de botella ya no son los chips


Hasta hace poco, el principal obstáculo para el desarrollo de la inteligencia artificial era la escasez de procesadores avanzados.


Hoy el reto es diferente.


Cada nuevo centro de datos destinado a IA consume enormes cantidades de electricidad. Un único campus puede requerir varios cientos de megavatios de potencia, un consumo comparable al de una ciudad de tamaño medio. La disponibilidad de energía y la capacidad de conexión a la red eléctrica se están convirtiendo en el principal factor limitante para seguir ampliando esta infraestructura.


El crecimiento del sector ya no depende únicamente de fabricar más chips, sino también de disponer de suelo, redes eléctricas, sistemas de refrigeración y capacidad suficiente para alimentar miles de servidores funcionando de manera ininterrumpida.


Goldman Sachs mira más allá de la tecnología


Esta evolución explica por qué Goldman Sachs considera que los principales beneficiarios del auge de la inteligencia artificial no serán únicamente las empresas tecnológicas.


En su último informe, la entidad destaca a varias compañías eléctricas reguladas, entre ellas Vistra, Talen Energy, NRG Energy, Duke Energy y Sempra, que podrían beneficiarse del fuerte incremento de la demanda eléctrica derivada de la expansión de los centros de datos.


Junto a ellas también mantiene una visión positiva sobre Digital Realty, uno de los mayores propietarios de centros de datos especializados en clientes empresariales e hiperescala.

La tesis es clara: cuanto mayor sea la inversión en inteligencia artificial, mayor será la necesidad de nuevas infraestructuras físicas y de generación eléctrica para soportar ese crecimiento.


Análisis técnico de Equinix


Tras marcar un máximo histórico el pasado 20 de abril en los mil 128.68 dólares, la acción ha entrado en una fase de consolidación dentro de una tendencia alcista de largo plazo.


Desde entonces, el precio se mueve en un rango lateral, con un mínimo reciente en los 994.03 dólares. La sesión de ayer finalizó en mil 046.12 dólares, mientras que la cotización en el mercado overnight se sitúa alrededor de los mi 046.79 dólares.


Desde una perspectiva estructural, la tendencia principal continúa siendo claramente alcista. La acción mantiene una sucesión de máximos y mínimos crecientes desde 2023, reflejando una expansión sostenida del precio.


El soporte estructural más relevante se encuentra en los 710.52 dólares, nivel desde el que comenzó el último gran impulso alcista.


El Punto de Control (POC) del perfil de volumen se sitúa en torno a los 798.61 dólares, zona que concentra el mayor volumen negociado dentro de la estructura de largo plazo y que refuerza el carácter alcista del movimiento desarrollado durante los últimos años.


Los cruces de medias móviles registrados desde comienzos de año siguen respaldando este escenario, con la cotización manteniéndose ampliamente por encima de la media móvil de 50 sesiones.


Aunque el precio se encuentra inmerso en una fase de consolidación, la estructura técnica continúa favoreciendo la continuidad de la tendencia principal mientras se respeten los soportes relevantes.


En cuanto a los indicadores, el MACD refleja una corrección de corto plazo, con la línea MACD y la línea de señal todavía en terreno positivo, aunque mostrando una pérdida gradual de impulso a medida que el histograma continúa moderándose.


Por su parte, el RSI, situado en 54.67 por ciento, se mantiene en una zona neutral, lo que confirma la pérdida de momentum tras alcanzar máximos históricos, pero sin mostrar señales de un deterioro significativo de la tendencia de fondo.


Conclusión


La inteligencia artificial ya no depende únicamente de la evolución de los semiconductores. La infraestructura física necesaria para alojar y alimentar esa capacidad de cálculo se está convirtiendo en uno de los activos más estratégicos del mercado.


En este contexto, Equinix ocupa una posición privilegiada como uno de los mayores operadores mundiales de centros de datos de interconexión.



Mientras Goldman Sachs prevé un fuerte aumento de la capacidad instalada y señala a las compañías eléctricas y a los propietarios de centros de datos como algunos de los principales beneficiarios de esta tendencia, la estructura técnica de Equinix continúa respaldando una tendencia alcista de largo plazo, aunque en el corto plazo el valor se encuentre desarrollando una fase de consolidación lateral tras los máximos históricos registrados en abril.


Esta pausa podría interpretarse como un proceso de digestión de las fuertes subidas acumuladas, siempre que el precio continúe respetando los niveles de soporte más relevantes.


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