Conoce la guía práctica para operar oro contra el euro-dólar

31 ago
2 min de lectura

Cuando los chicos de mi comunidad me preguntan qué activo es "mejor" para operar, si el euro-dólar o el oro, siempre les respondo lo mismo: ni uno es mejor que otro; son dos activos distintos.
Llevo años operando ambos y aunque comparten las mismas herramientas técnicas, cada uno se mueve de manera distinta en el mercado. Empecemos por el euro.
El euro-dólar es, ante todo, el termómetro de política monetaria. Se mueve según la divergencia entre la Fed y el BCE: tasas, inflación, empleo (NFP), PMI, y las conferencias de Kevin Warsh y Lagarde son mi punto de partida antes de mirar cualquier gráfico.
Técnicamente respeta los niveles claves y las zonas de oferta y demanda en las temporalidades mayores, es decir temporalidades de 4H y diario.
Es un activo que premia la paciencia, debido a que genera rangos amplios antes de definir una dirección, así que evito bajar a temporalidades pequeñas y espero patrones de confirmación en zonas ya validadas.
Este activo tiene altísima liquidez, spreads ajustados, pero también movimientos más lentos que el oro. Por otro lado, el oro es otra historia. Ahí la narrativa gira en torno al apetito por el riesgo, la inflación, las tensiones geopolíticas y, de nuevo, la Fed —pero con un pequeño detalle: el oro es refugio de valor.
Cuando aparece incertidumbre, crisis geopolítica, miedo a una recesión, o un dato de inflación que sorprende, el oro reacciona con una volatilidad que el euro-dólar casi no muestra.
Por eso lo opero con más respeto ajustando el tamaño de la posición: sus rangos diarios pueden ser a veces más amplios. En cuanto a su evaluación, uso los mismos principios de oferta-demanda y estructura de mercado, pero le doy más peso a los niveles psicológicos redondos y no pierdo de vista el calendario económico de Estados Unidos —sobre todo CPI y decisiones de tasas— porque ahí es donde suele estar camuflada la volatilidad. Mi proceso operativo es igual para los dos, primero lo fundamental y después lo técnico.
Reviso el calendario económico que marca la pauta de la semana, identifico la dirección del mercado en función del contexto macroeconómico, y recién ahí bajo a los gráficos a buscar entradas con buena relación riesgo/ beneficio.
Lo que cambio es la ejecución: en euro-dólar me permito entradas más ajustadas porque el movimiento es más ordenado; en oro amplío stops y bajo el tamaño de posición porque la volatilidad no perdona.
Si hay algo que le repito constantemente a mi comunidad es esto: no cambies de instrumento buscando "el más fácil". Cambia tu gestión de riesgo según el instrumento que elijas.
El euro-dólar te enseña disciplina y paciencia; el oro te enseña a respetar la volatilidad. Dominar los dos —entender qué los mueve y cómo se comportan— es lo que separa a un trader consistente de uno que tuvo suerte un tiempo.
Neisser Sotomayor, economista y especialista en mercados financieros, escribe para ActivTrades
Aquí lee y descarga a revista ActivTrades de agosto

















Comentarios